Demasiado pécé, demasiada tecnología

27-08-2003 23:42, por Sebastián Villalba

Sony Ericsson T60i

Tantas horas delante de un ordenador o pegado a otros cacharros tienen sus consecuencias. Esta es una lista de síntomas reales:

  • Si alguien me pregunta qué hora es, mi primera reacción es buscar “en el aire” la esquina inferior derecha para ver el reloj de Windows.
  • En la vida real, no existe la posibilidad de deshacer, ni siquiera un solo paso como ocurría en QuarkXPress.
  • He llegado a tener sueños en los que me veo desde arriba, tumbado en la cama. Y para moverme por la cama tengo que ir combinando y separando celdas, desplazándome por filas y columnas (demasiadas tablas).
  • Hoy, mientras comía en la playa, me han venido pensamientos a lo Matrix. He imaginado que solo somos programas, que la creación del universo solo había sido un programa más de un usuario llamado Dios y que tanto investigar el universo no tiene mucho sentido, porque cualquier día habrá un bug… He pensado en los programas que iniciamos y cerramos cada día, en la “vida” que estamos creando y eliminando, *¿qué sentirán los programas?* Recuerdo que leí en algún sitio que algún científico chiflado estaba investigando en las últimas imágenes que mostraba un monitor al apagarse.
  • Experimento de laboratorio. No estoy acostumbrado a usar un portátil. Si se me pone un portátil y a su derecha un móvil, se inicia una conversación y de vez en cuando tengo que hacer alguna tarea con el portátil, siempre intentaré desplazar el cursor con el móvil. Sin olvidar de la cantidad de veces que intento bajar el volumen de la TV con el móvil. Cuando iba al instituto, había un chico apodado Rantanplán (era igual que el perro de Luckie Luke en los dibujos animados) que se vino un día a un examen de matemáticas con el mando a distancia de la TV.

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