Hoy he votado por correo en el referéndum por el que se aprueba un Tratado por el que se establece una Constitución Europea. *Y he votado que no.*
No me gusta un Tratado que se supone es compatible con la Constitución Española, tras muchos años usando ordenadores sé que significa la palabra compatible: recortar de aquí y allá para que una Consti o un programa encaje a patadas en otro sitio. Cogemos todas las constituciones europeas y sacamos el mínimo común múltiplo, añadimos unos cuantos artículos para los lobbies que nos financian y contamos la mentira de que si se dice “no” a este tratado se está diciendo “no” a Europa. Pues no, mire usté, yo estoy diciendo que “no” a esta Europa.
De lo poco que conozco la Constitución Española no me gusta el golazo que nos metieron en la transición democrática con la reimplantación de la monarquía. En aquella etapa el rey tuvo un comportamiento muy elogiable y como compensación estaría dispuesto a aceptar que esta monarquía durara mientras viva este rey, pero que luego se acabe, que se acaben los reyes, las princesas, marichalares y urdangarines, todos con un título nobilario que no cuesta nada sacarse: te casas, o naces y ya eres algo, ni universidad ni formación profesional ni nada. Por favor, que estamos en el año 2oo5.
Si el tratado es compatible con la Constitución Española, significa que se aceptan las monarquías, ¡ah, claro!, por eso lo firma “su Majestad el rey de España”. Ahora tenemos un rey que _mola_, algo sencillo cuando hay un muro de silencio en los medios de comunicación y se ocultan noticias. ¿Qué pasará el día que un rey que no nos guste? ¿Podemos devolverlo como se hace en FNAC, El Corte Inglés o en las elecciones?
No me gusta un tratado en el que dejo de tener derecho a tener una vivienda y un trabajo digno y a cambio tengo derecho a recibir ayudas para tener una vivienda y a buscar trabajo, como comentó Lucía Etxebarría en el programa Las Cerezas.
No me gusta un tratado que no hay dios que se lo lea y lo entienda, las constituciones tiene que ser sencillas, claras y breves, y en torno a ellas crear todos los tratados y leyes necesarios.
No me gusta que el gobierno apoye el “sí”, cuando lo único que podría hacer es campaña para que la gente fuera a votar, evitando la abstención.
No me gusta una Comunidad Europea donde, desde el principio, lo primero ha sido siempre lo económico y lo monetario, y si sobraba algo ya venía lo social, las personas, los ciudadanos.
No me gusta que se haya hecho todo tan rápido, convenciéndonos de que votemos que “sí” pero sin dar ningún argumento para votar por el si aparte de meternos el miedo en el cuerpo, de que si sale el no, se acaba Europa.
Es mi opinión, es mi voto, que ya está enviado por correo. Y no hay posibilidad de cambio. He dicho “no” a este tratado, a esta Europa.
“Votaremos NO a la Constitución Europea”:http://constitucion.redliberal.com/
Porque pienso que las cosas se podrían hacer mejor.